jueves, 29 de octubre de 2015

EL REY DAVID-4



DAVID ENTRE LOS FILISTEOS

Se levantó, pues, David, y con los seiscientos hombres que tenía consigo se pasó a Aquis hijo de Maoc, rey de Gat.
Y vino a Saúl la nueva de que David había huido a Gad, y no lo buscó más.
Y David dijo a Aquis: Si he hallado gracia ante tu ojos, sea dado lugar en algunas de las aldeas para que habite allí; pues ¿por qué ha de morar tu siervo contigo en la ciudad real?
Y Aquis le dio aquel día a Siclag, por lo cual Siclag vino a ser de los reyes de Judá hasta hoy. Fue el número de los días que David habitó en la tierra de los filisteos, un año y cuatro meses.
Y asolaba David el país, y no dejaba con vida hombre ni mujer; y se llevaba las ovejas, las vacas, los asnos, los camellos y las ropas, y regresaba a Aquis.
Y decía Aquis: ¿Dónde habéis merodeado hoy? Y David decía: En el Neguev de Judá, y el Neguev de Jerameel, o en el Neguev de los ceneos.
Ni hombre ni mujer dejaba David con vida para que viniesen a Gat; diciendo: No sea que den aviso de nosotros y digan: Esto hizo David. Y esto fue su costumbre todo el tiempo que moró en la tierra de los filisteos. Y Aquis creía a David, y decía: El se ha hecho abominable a su pueblo de Israel, y será siempre mi siervo.
Aconteció en aquellos días, que los filisteos reunieron sus fuerzas para pelear contra Israel. Y dijo Aquis a David: Ten entendido que has de salir conmigo a campaña, tú y tus hombres.
Y David respondió a Aquis: Muy bien, tú sabrás lo que hará tu siervo. Y Aquis dijo a David: Por tanto, yo te constituiré guarda de mi persona durante toda mi vida. (1 S 27:2 al 12-1 S 28:1-2)
 
 



LOS FILISTEOS DESCONFÍAN DE DAVID


Y cuando los príncipes de los filisteos pasaban revista a sus compañías de a ciento y mil hombres, David y sus hombres iban en la retaguardia con Aquis.
Y dijeron los príncipes de los filisteos: ¿Qué hacen aquí estos hebreos? Y Aquis respondió a los príncipes de los filisteos: ¿No es éste David, el siervo de Saúl rey de Israel, que ha estado conmigo por días y años, y no he hallado falta en él desde el día que se pasó a mí hasta hoy?
Entonces los príncipes de los filisteos se enojaron contra él, y le dijeron: Despide a éste hombre, para que se vuelva al lugar que le señalaste, y no venga con nosotros a la batalla, no sea que en la batalla se nos vuelva enemigo; porque ¿con qué cosa volvería mejor a la gracia de su señor que con las cabezas de estos hombres?
Y Aquis llamó a David y le dijo: Vive Jehová, que tú has sido recto, y que ha parecido bien tu salida y tu entrada en el campamento conmigo, y que ninguna cosa mala he hallado en ti desde el día que viniste a mí hasta hoy; más a los ojos de los príncipes no agradas.
Vuélvete, pues, y vete en paz, para no desagradar a los príncipes de los filisteos. Levántate, pues, de mañana, tú y los siervos de tu señor que han venido contigo; y levantándoos al amanecer, marchad.
Y se levantó David de mañana, él y sus hombres, para irse y volver a la tierra de los filisteos; y los filisteos fueron a Jesreel. (1 S 29:2 al 7-10-11)





DAVID DERROTA A LOS AMALECITAS

Cuando David y sus hombres vinieron a Siclag al tercer día, los de Amalec habían invadido el Neguev y a siclav, y habían asolado a Siclav y le habían prendido fuego. Y se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí, desde el menor hasta el mayor; pero a nadie habían dado muerte, sino se los habían llevado al seguir su camino.
Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijas y por sus hijos; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.
Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos.
Partió, pues, David, él y los seiscientos que con él estaban, y llegaron hasta el torrente de Besor, donde se quedaron algunos. Y David siguió adelante con cuatrocientos hombres; porque se quedaron atrás doscientos, que cansados no pudieron pasar el torrente de Besor.
Y hallaron en el campo a un hombre egipcio, el cual trajeron a David, y le dieron pan, y comió, y le dieron a beber agua.
Y le dijo David: ¿Me llevarás tú a esa tropa? Y él dijo: Júrame por Dios que no me matarás, ni me entregarás en mano de mi amo, y yo te llevaré a esa gente.
Lo llevó, pues; y he aquí que estaban desparramados sobre toda aquella tierra, comiendo y bebiendo y haciendo fiesta, por todo aquel gran botín que habían tomado de la tierra de los filisteos y de la tierra de Judá.
Y los hirió David desde aquella mañana hasta la tarde del día siguiente; y no escapó de ellos ninguno, sino cuatrocientos jóvenes que montaron sobre los camellos y huyeron. Y libró David todo lo que los amalecitas habían tomado, y asimismo libertó David a sus dos mujeres.
Y no les faltó cosa alguna, chica ni grande, así de hijos como de hijas, del robo, y de todas las cosas que le habían tomado; todo lo recuperó David. Tomó también David todas las ovejas y el ganado mayor; y trayéndolo todo delante, decían: Este es el botín de David.
Y vino David a los doscientos hombres que habían quedado cansados y no habían podido seguir a David, y ellos salieron a recibir a David y al pueblo que con él estaba. Y cuando David llegó a la gente, les saludó con paz. (1 S 30:1 al 11-15 al 21)


MUERTE DE SAÚL Y SUS HIJOS -DAVID OYE DE LA MUERTE DE SAÚL


Los filisteos, pues, pelearon contra Israel, y los de Israel huyeron delante de los filisteos, y cayeron muertos en el monte de Gilboa.
Y siguiendo los filisteos a Saúl y a sus hijos, mataron a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl.
Entonces dijo Saúl a su escudero: saca tu espada y traspásame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me encarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl su propia espada y se hechó sobre ella.
Y viendo su escudero a Saúl muerto, él también se hechó sobre su espada, y murió con él.
Así murió Saúl en aquel día, juntamente con sus tres hijos, y su escudero y todos sus varones.
(1 S 31:1 al 6)
Aconteció que después de la muerte de Saúl, que vuelto David de la derrota de lo amalecitas, estuvo dos días en Siclag.
Al tercer día, sucedió que vino uno del campamento de Saúl, roto sus vestidos, y tierra sobre su cabeza; y llegando a David, se postró en tierra e hizo reverencia.
Y le preguntó David : ¿De dónde vienes? Y él respondió: Me he escapado del campamento de Israel.
David le dijo: ¿Qué ha acontecido? Y él respondió: el pueblo huyó de la batalla, y también muchos del pueblo cayeron y son muertos; también Saúl y Jonatán su hijo murieron.
Y endechó David a Saúl y a Jonatán su hijo. (2 S 1:1 al 4-17)


DAVID ES PROCLAMADO REY DE JUDÁ


Después de esto aconteció que David consultó a Jehová diciendo: ¿Subiré a alguna de las ciudades de Judá? Y Jehová le respondió: Sube. David volvió a decir: ¿A dónde subiré? Y él le dijo: a Hebrón.
David subió allá, y con él sus dos mujeres.
Llevó también consigo a los hombres que con él habían estado, cada uno con su familia; los cuales moraron en las ciudades de Hebrón.Y vinieron los varones de Judá  y ungieron allí a David por rey sobre la casa de Judá. (2 S 2:1 al 4)



miércoles, 28 de octubre de 2015

EL REY DAVID-Parte 3



DAVID EN EL DESIERTO

Dieron aviso a David, diciendo: He aquí que los filisteos combaten a Keila, y roban las eras. Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Iré a atacar a estos  filisteos? Y Jehová respondió a David: Vé, ataca a los filisteos, y libra a Keila.
Fue, pues, David con sus hombres a Keila, y peleó contra los filisteos, se llevó sus ganados, y les causó una gran derrota; y libró David a los de Keila.
Y fue dado aviso a Saúl que David había venido a Keila. Entonces dijo Saúl: Dios lo ha entregado en mi mano, pues se ha encerrado entrando en ciudad con puertas y cerraduras.
Y convocó Saúl a todo el pueblo a la batalla para descender a Keila, y poner sitio a David y a sus hombres.
Mas entendiendo David que Saúl ideaba el mal contra él, dijo a Abiatar sacerdote: trae el efod. Y dijo luego David: ¿Me entregarán los vecinos de Keila a mí y a mis hombres en manos de Saúl? Y Jehová respondió: Os entregaran.
David entonces se levantó con sus hombres, que eran como seiscientos, y salieron de Keila, y anduvieron de un lugar a otro. Y vino a Saúl la nueva de que David se había escapado de Keila, y desistió de salir. Y David se quedó en el desierto en lugares fuertes, y habitaba en un monte en el desierto de Zif; y lo buscaba Saúl todos los días, pero Dios no lo entregó en sus manos.
(1 S 23:1-2-5-7-8-9-12-13-14)




Entonces se levantó Jonatán hijo de Saúl y vino a David a Hores, y fortaleció su mano en Dios. Y le dijo: no temas, pues no te hallará la mano de Saúl mi padre, y tu reinarás sobre Israel, y yo seré segundo después de ti; y aún Saúl mi padre así lo sabe.
Y ambos hicieron pacto delante de Jehová; y David se quedó en Hores, y Jonatán se volvió a su casa.
Después subieron los de Zif para decirle a Saúl en Gabaa: ¿No está David escondido en nuestra tierra en las peñas de Hores, en el collado de Haquila , que está al sur del desierto?
Y Saúl dijo: Bendito seáis vosotros de Jehová, que habéis tenido compasión de mí. Observad, pues, e informaos de todos los escondrijos donde se oculta, y volved a mí con información segura, y yo iré con vosotros; y si él estuviere en la tierra, yo le buscaré entre todos los millares de Judá.
Y se fue Saúl con su gente a buscarlo; pero fue dado aviso a David, y descendió a la peña, y se quedó en el desierto de Maón.
Y Saúl iba por un lado del monte, y David y sus hombres por el otro lado del monte, y se daba prisa David para escapar de Saúl; mas Saúl y sus hombres habían encerrado a David y a su gente para capturarlos. Entonces vino un mensajero a Saúl, diciendo: Ven luego, porque los filisteos han hecho una irrupción en el país.
Volvió, por tanto, Saúl de perseguir a David y partió contra los filisteos. Entonces David subió de allí y habitó en los lugares fuertes de Engadí. (1 S 23:16 al 19-21-23-25-26-28-29)


DAVID PERDONA LA VIDA DE SAÚL EN EN-GADI


Cuando Saúl volvió de perseguir a los filisteos, le dieron aviso diciendo: He aquí David está en el desierto de En-gadi. Y tomando Saúl tres mil hombres escogidos de todo Israel, fue en busca de David y de sus hombres, por las cumbres de los peñascos de las cabras monteses.
Y cuando llegó a un redil de ovejas en el camino, donde había una cueva, entró Saúl en ella para cubrir sus pies; y David y sus hombres estaban sentados en los rincones de la cueva.
Entonces los hombres de David le dijeron: He aquí el día que te dijo Jehová: He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere. Y se levantó David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl.
Después de esto se turbó el corazón de David, porque había cortado la orilla del manto de Saúl. Y dijo a sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová.
Así reprimió  David a sus hombres con palabras, y no permitió que se levantasen contra Saúl. Y Saúl saliendo de la cueva, siguió su camino. También David se levantó y saliendo de la cueva dio voces detrás de Saúl, diciendo:¡Mi señor el rey! Y cuando Saúl miró hacia atrás, David inclinó su rostro a tierra, e hizo reverencia.
Y dijo David a Saúl; ¿Por qué oyes las palabras de los que dicen: Mira que David procura tu mal?
He aquí han visto hoy tus ojos cómo Jehová te ha puesto hoy en mis manos en la cueva; y me dijeron que te matase, pero te perdoné, porque dije: No extenderé mi mano contra mi señor, porque es el ungido de Jehová. Y mira, padre mío, mira la orilla de tu manto; porque yo corté la orilla de tu manto, y no te maté.
Juzgue Jehová entre tú y yo, y véngueme de ti Jehová; pero mi mano no será contra ti. Y aconteció que cuando David acabó de decir estas palabras a Saúl, Saúl dijo: ¿No es esta la voz tuya, hijo mío David? Y alzó su voz y lloró, y dijo a David:  Más justo eres tú que yo, que me has pagado con bien, habiéndote yo pagado con mal.
Y ahora, como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable, júrame, pues, ahora por Jehová, que no destruirás mi descendencia después de mi, ni borrarás mi nombre de la casa de mi padre.
Entonces David juró a Saúl. Y se fue Saúl a su casa, y David y sus hombres subieron al lugar fuerte.
(1 S 24:1 al 4-6 al 12-16-17-20-21-22)



DAVID Y ABIGAIL

Murió Samuel, y se juntó todo Israel, y lo lloraron, y lo sepultaron en su casa en Ramá. Y se levantó David y se fue al desierto de Parán.
Y en Món había un hombre que tenía su hacienda en Carmel, el cual era muy rico, y tenía tres mil ovejas y mil cabras. Y aconteció que estaba esquilando sus ovejas en Carmel. Y aquel hombre se llamaba Nabal, y su mujer, Abigail.
Y oyó David que Nabal esquilaba sus ovejas. Entonces envió David diez jóvenes y les dijo: Subid a Carmel e id a Nabal, y saludadle en mi nombre, y decidle así:  Sea paz a ti, y paz a tu familia, y paz a todo cuanto tienes.
Hallen estos jóvenes gracias a tus ojos, porque hemos venido en buen día; te ruego que des lo que tuvieres a mano a tu siervo y a tu hijo David. Cuando llegaron los jóvenes enviados por David, dijeron a Nabal todas estas palabras en nombre de David, y callaron.
Y Nabal respondió a los jóvenes enviados por David, y dijo: ¿Quién es David, y quién es el hijo de Isaí? Muchos siervos hay hoy que huyen de sus señores.
¿He de tomar yo ahora mi pan, mi agua, y la carne que he preparado para mis esquiladores, y darla a hombres que no sé  de dónde son?
Y los jóvenes que había enviado David se volvieron por su camino, y vinieron y dijeron a David todas estas palabras.
Entonces David dijo a su hombres: Cíñase cada uno su espada. Y se ciñó cada uno su espada, también David se ciño su espada; y subieron tras David como cuatrocientos hombres, y dejaron doscientos con el bagaje.
Pero uno de los criados dio aviso a Abigail mujer de Nabal, diciendo: He aquí David envió mensajeros del desierto que saludasen a nuestro amo, y él los ha zaherido.
Y aquellos hombres han sido muy buenos con nosotros, y nunca nos han tratado mal, ni nos falto nada en todo el tiempo que anduvimos con ellos, cuando estábamos en el campo.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          


sábado, 19 de septiembre de 2015

EL REY DAVID 2






SAÚL TIENE CELOS DE DAVID

Cuando David volvió de matar al filisteo, salieron todas las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando y danzando, para recibir al rey Saúl, con panderos, con cánticos de alegría y con instrumento de música .Y cantaban las mujeres que danzaban, y decían:
Saúl hirió a sus miles,
y David a sus diez miles.
Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho. y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el reino. Y desde aquel día Saúl no miró con buenos ojos a David.
Aconteció al otro día, que un espíritu malo de parte de Dios tomó a Saúl, y él desvariaba en medio de
la casa. David tocaba con su mano como los otros días; y tenía Saúl la lanza en la mano. Y arrojó la lanza, diciendo: Enclavaré a David a la pared. Pero David lo evadió dos veces.
Mas Saúl estaba temeroso de David, por cuanto Jehová estaba con él, y se había apartado de Saúl; por lo cual Saúl lo alejó de sí, y le hizo jefe de mil; y salía y entraba delante del pueblo.
Y David se conducía prudentemente en todos sus asuntos, y Jehová estaba con él.(1 S 18:6 al 14)





SAUL PROCURA MATAR A DAVID

Habló Saúl a Jonatán su hijo, y a todos sus siervos, para que matasen a David; pero Jonatán dió aviso a David, diciendo: Saúl mi padre procura matarte; por tanto cuidate hasta la mañana, y estate en lugar oculto y escóndete. Y yo saldré y estaré junto a mi padre en el campo donde esrés; y hablaré de ti a mi padre, y te haré saber lo que haya.
Y Jonatán habló bien de David a Saúl su padre, y le dijo: No peque el rey contra su siervo David, porque ninguna cosa ha cometido contra ti, y por que sus obras han sido muy buenas para contigo;n pues tomó su vida en su mano, y mató al filisteo, y Jehová dió gran salvación a todo Israel. Tu lo viste y te alegraste; ¿por qué, pues, pecarás contra la sangre inocente, matando a David sin causa?
Y escuchó Saúl la voz de Jonatán, y juró Saúl: Vive Jehová, que no morirá.
Y llamó Jonatán a Davis, y le declaró todas estas palabras: y él mismo trajo a David a Saúl, y estuvo delante de él como antes. Después hubo de nuevo guerra; y salió David y peleó contra los filisteos, y los irió con gran estrago, y huyeron delante de él.
Y el espíritu malo de parte de Jehová vino sobre Saúl; y estando sentado en su casa tenía una lanza a mano, mientras David estaba tocando. Y Saúl procuró enclavar a David con la lanza a la pared, pero él se apartó de delante de Saúl, el cual hirió con la lanza en la pared; y David huyó, y escapó aquella noche. Saúl envió luego mensajeros a casa de David para que lo vigilasen, y lo matasen a la mañana. Mas Mical su mujer avisó a David y descolgó Mical a David por una ventana; y él se fué y huyó, y escapó.
Huyó, pues, David, y escapó, y vino a Samuel en Ramá, y le dijo todo lo que Saúl había hecho con él. Y él y Samuel se fueron y moraron en Naiot.(1 S 19:1 al 12-18)




AMISTAD DE DAVID Y JONATÁN

Después David huyó de Naiot en Ramá, y vino delante de Jonatán, y dijo: ¿Qué he hecho yo? ¿Cual es mi maldad, o cuál mi pecado contra mi padre, para que busque mi vida?
El le dijo: En ninguna manera; no morirás. He aquí que mi padre ninguna cosa hará, grande ni pequeña, que no me la descubra; ¿por qué, pues, me ha de encubrir mi padre este asunto? No será así.
Y David volvió a jurar diciendo: Tu padre sabe claramente que yo he hallado gracia delante de tus ojos, y dirá: No sepa esto Jonatán, para que no se entristezca; y ciertamente, vive Jehová, y vive tu alma, que apenas hay un paso entre mí y la muerte.
Y Jonatán dijo a David: Vete en paz, porque ambos hemos jurado por el nombre de Jehová, diciendo: Jehová esté entre tú y yo, entre tu descendencia y mi descendencia, para siempre. Y él se levantó y se fue: y Jonatán entró en la ciudad. (1S 20:1-2-3-42)






DAVID HUYE DE SAÚL

Vino David a Nob, al sacerdote Ahimelec; y se sorprendió Ahimelec de su encuentro, y le dijo: ¿Cómo vienes tú sólo, y nadie contigo? Y respondió David al sacerdote Ahimelec: El rey me encomendó un asunto, y me dijo: Nadie sepa cosa alguna del asunto a que te envío, y lo que te encomendado; y yo le señalé a los criados un cierto lugar.
Ahora, pues, ¿qué tienes a mano? Dame cinco panes, o lo que tengas.
El sacerdote respondió a David y dijo: No tengo pan común a mano, solamente tengo pan sagrado; pero lo daré si los criados se han guardado a lo menos de mujeres.
Y David le respondió al sacerdote, y le dijo: En verdad las mujeres han estado lejos de nosotros ayer y anteayer; cuando yo salí, ya los vasos de los jóvenes eran santos, aunque el viaje es profano; ¿cuánto más no serán santos hoy sus vasos?
Y estaba allí aquel día detenido delante de Jehová uno de los siervos de Saúl, cuyo nombre era Doeg, edomita, el principal de los pastores de Saúl.
Y David dijo a Ahimelec: ¿No tienes aquí a mano lanza o espada? Porque no tomé en mi mano mi espada ni mis armas, por cuanto la orden del rey era apremiante.
Y el sacerdote respondió: La espada de Goliat el filisteo, al que tú venciste en el valle de Ela, está aquí envuelta en un velo detrás de efod; si quieres tomarla, tómala; porque aquí no hay otra sino esa. Y dijo David: ninguna como ella; dámela.
Y levantándose David aquel día, huyó de la presencia de Saúl, y se fué a Aquis rey de Gat. Y los siervos de Aquis le dijeron: ¿No es éste David, el rey de la tierra?  ¿no es éste de quien cantaban en las danzas, diciendo: Hirió Saúl a sus miles,
                                  Y David a sus diez miles?
Y David puso en su corazón estas palabras, y tuvo gran temor de Aquis rey de Gat. Y cambió su forma de comportarse delante de ellos, y se fingió loco entre ellos, y escribía en las portadas de las puertas, y dejaba caer la saliba por su barba.
Y dijo Aquis a sus siervos: He aquí, veis que este hombre es demente; ¿por qué lo habeís traído a mí? ¿Acaso me faltan locos, para que hayáis traído a éste que hiciese de loco delante de mí? ¿Había de entrar éste en mi casa? (1 S 21:1 al 15)




Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él.
Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fué hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.
Y se fue David de allí a Mizpa de Moab, y dijo al rey de Moab: Yo te ruego que mi padre y mi madre estén con vosotros, hasta que sepa lo que Dios hará de mí. Los trajo, pues, a la presencia del rey de Moab, y habitaron con él todo el tiempo que David estuvo en el lugar fuerte.
Pero el profeta Gad dijo a David: No te estés en este lugar fuerte; anda y vete a tierra de Judá. Y David se fué, y vino al bosque de Haret. (/1 S 22:1 al 5)


SAÚL MATA A LOS SACERDOTES DE NOB

Oyó Saúl que se sabía de David y de los que estaban con él. Y Saúl estaba sentado en Gabaa, debajo de un tamarisco sobre un alto; y tenía su lanza en su mano, y todos sus siervos estaban alrededor de él.
Entonces Doeg edomita, que era el principal de los siervos de Saúl, respondió y dijo: Yo ví al hijo de Isaí que vino a Nob, a Ahimelec hijo de Ahitob, el cual consultó por él a Jehová y le dió provisiones, y también le dió la espada de Goliat el filisteo.
Y el rey envió por el sacerdote Ahimelec hijo de Ahitob, y por toda la casa de su padre, los sacerdotes que estaban en Nob; y todos vinieron al rey.
Y Saú le dijo: Oye ahora, hijp de Ahitob. Y él dijo: Heme aquí, Señor mío.
Y le dijo Saú: ¿Por qué habéis conspirado contra mí, tú  y el hijo de Isaí, cuando le diste pan y espada, y consultaste por él a Dios, para que se levantase contra mí y me acechase, como lo hace hoy día?
Entonced Ahimelec respondió al rey, y dijo: ¿Y quién entre todos tus siervos es tan fiel como David, yerno también del rey, que sirve a tus órdenes y es ilustre en tu casa? ¿He comenzado yo desde hoy a consultar por él a Dios? Lejos sea de m í; no culpe el rey de cosa alguna a su siervo, ni a toda la casa de mi padre; porque tu siervo ninguna cosa sabe de este asunto, grande ni pequeña.
Y el rey dijo: Sin duda morirás, Ahimelec, tú y toda la casa de tu padre.
Entonces dijo el rey a la gente de su guardia que estaba alrededor de él: Volveos y matad a los sacerdote de Jehová; porque también la mano de ellos está con David, pues sabiendo ellos que huía, no me lo descubrieron. Pero los siervos del rey no quisieron extender sus manos para matar a los sacerdotes de Jehová.
Entonces el rey dijo a Doeg: Vuelve tú, y arremete contra los sacerdotes. Y se volvió Doeg el edomita y acometió a los sacerdotes, y mató en aquel día a ochenta y cinco varones que vestían efod de lino.
Y a Nob, ciudad de los sacerdotes, hirió a filo de espada; así a hombres como a mujeres, niños hasta los pechos, bueyes, asnos y ovejas, todo lo hirió a filo de espada.
Pero un de los hijos de Ahimelec, que se llamaba Abiatar, escapó, y huyó trás David. Y Abiatar dió aviso a David de como Saúl había dado muerte a los sacerdotes de Jehová.
Y dijo David a Abiatar: Yo he ocasionado la muerte a todas las personas de la casa de tu padre.
Quédate conmigo, no temas; quién buscare mi vida, buscará también la tuya; pues conmigo estarás a salvo. (1 S 22:6 al 23)


viernes, 26 de junio de 2015

EL REY DAVID

SAMUEL UNGE A DAVID
"Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuando llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey.
Y llama a Isaí al sacrificio, y yo te enseñaré lo que has de hacer; y me ungirás al que yo te dijere.
Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vió a Eliab, y dijo: de cierto delante de Jehová está su ungido.
Y Jehová respondió a Samuel: No mires su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo  desecho;  porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.
E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos. ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí.
Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es. Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá." (1 S 16:1-3-6-7-10 al 13)






DAVID TOCA PARA SAÚL
"El Espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y le atormentaba un espíritu malo de parte de Jehová. Y los criados de Saúl le dijeron: He aquí ahora, un espíritu malo de parte de Dios te atormenta.
 Diga, pues, nuestro señor a tus siervos que están delante de tí, que busquen a alguno que sepa tocar el arpa, para que cuando esté sobre ti el espíritu malo de parte de Dios, él toque con su mano, y tengas alivio.
Y Saúl respondió a sus criados: Buscadme, pues, ahora alguno que toque bien y traédmelo. Entonces uno de los criados respondió diciendo: He aquí yo he visto a un hijo de Isaí de Belén, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehová está con él.
Y Saúl envió mensajeros a Isaí, diciendo: Envíame a David tu hijo, el que está con las ovejas. Y tomó Isaí un asno cargado de pan, una vasija de vino y un cabrito, y lo envió a Saúl por medio de David su hijo.
Y viniendo David a Saúl, estuvo delante de él; y él le amó mucho, y le hizo su paje de armas. Y Saúl envió a decir a Isaí: Yo te ruego que esté David conmigo, pues ha hallado gracia en mis ojos.
Y cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él." (1 S 16:14 al 23)





DAVID MATA A GOLIAT
"Los filisteos juntaron sus ejércitos para la guerra, y se congregaron en Soco, que es de Judá, y acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-damin.
También Saúl y los hombres de Israel se juntaron, y acamparon en el valle de Ela, y se pusieron en orden de batalla contra los filisteos.
Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo.
Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla ; y era el peso de la cota cinco mil ciclos de bronce. Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros. El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos ciclos de hierro; e iba su escudero delante de él.
Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de ballata? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí.
Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis.
Oyendo Saúl  y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo.
Y los tres hijos mayores de Isaí habían ido para seguir a Saúl a la guerra. Pero David había ido y vuelto, dejando a Saúl, para apacentar las ovejas de su padre en Belén.
Y dijo Isaí a su hijo David: toma ahora para tus hermanos un efa de este grano tostado, y estos diez panes, y llévalo pronto al campamento a tus hermanos .
Se levantó, pues, David de mañana, dejando las ovejas al cuidado de un guarda, se fue con su carga como Isaí le había mandado; y llegó al campamento cuando el ejército salían en orden de batalla, y daba el grito de combate.Entonces David dejó su carga en mano del que guardaba el badaje, y corrió al ejército; y cuando llegó, preguntó por sus hermanos, si estaban bien.
Mientras él hablaba con ellos, he aquí que aquel paladín que se ponía en medio de los dos campamentos, que se llamaba Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos y habló las mismas palabras, y las oyó David.
Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran temor.
Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo:¿Que harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? porque¿ quién es este filisteo incircunciso, para que provoque  a los escuadrones del Dios viviente?
Fueron oídas las palabras que David había dicho, y las refirieron delante de Saúl; y él lo hizo venir.
Y dijo David a Saúl: no desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tú siervo irá y peleará contra este filisteo. Dijo Saúl a David: no podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porqué tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud.
David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león. o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado  al ejército del Dios viviente. Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Vé, y Jehová esté contigo.
Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo.
Y dijo el filisteo a David:¿soy yo perro para que vengas a mi con palos? Y maldijo a David por sus dioses.
Dijo luego el filisteo a David: ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo.
Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quién tú has provocado.
Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves de los cielos y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.
Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dió prisa, y corrió a la línea de batalla contra el filisteo. Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la onda, e hirió  al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra.
Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano." (1 S 17:1 al 50)



                                      

sábado, 20 de junio de 2015

VOZ


"Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová entre los árboles del huerto.
Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí." (Gn 3:8-9-10)
"Y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oídos a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador." (Ex 15:26)
"He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.
Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él. Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijiere, seré enemigo de tus enemigos y aflijiré a los que te aflijieren." (Ex 23:21-22-23)
"Y Moisés vino y contó al pueblo todas las palabras de Jehová, y todas las leyes; y todo el pueblo respondió a una voz, y dijo: haremos todas las palabras que Jehová ha dicho." (Ex 24:3)
"Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo de reunión, para hablar con Dios, oía la voz que le hablaba de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines; y hablaba con él." (Nm 7:89)
"En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis." Dt 13:4)
"Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel. Y Josué, y todo Israel con él, volvió al campamento en Gilgal." (Jos 10:14-15)
"Tronó en los cielo Jehová, y el Altísimo dio su voz; granizo y carbones de fuego. Envió sus saetas, y los dispersó; lanzó relámpagos, y los destruyó.
Entonces aparecieron los abismos de las aguas, y quedaron al descubierto los cimientos del mundo, a tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del aliento de tu nariz." (Sal 18:13-14-15)
"Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría.
No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, y hasta el extremo de mundo sus palabras." (Sal 19:1 al 4)
"Despué oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí." (Is 6:8)
"Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios. Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado.
Voz que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Que tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo. La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo.
Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre."
(Is 40:3 al 8)
"Sea bueno, sea malo, a la voz de Jehová nuestro Dios al cual te enviamos, obedeceremos, para que obedeciendo a la voz de Jehová nuestro Dios nos vaya bien." (Jer 42:6)
"Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quién tengo complacencia."
(Mt3:17)
"De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.
No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz." (Jn 5:25 y 28)
PARÁBOLA DEL REDIL
De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador.
Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por su nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.
Mas al extrano no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños"(Jn 10:1 al 5)

PADRE







"Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
  8Gn 2:24)
"Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gente." (Gn 17:5)
"Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te dá."
(Ex 20:12)
"El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. Yo le seré a él padre, y él me será a mi hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; pero mi misericordia no se apartará de él como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti." (2 S 7:13-14-15)
"Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá." (Sal 27: 10)
"Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en su Santa morada. Dios hace habitar en familia a los desamparados; saca a los cautivos a prosperidad; mas los rebeldes habitan en tierra seca.
(Sal 68:5-6)
"Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo." (Sal 103:13-14)
"Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que conozcáis cordura. Porque os doy buena enseñanza; no desamparéis mi ley. Porque yo también fui hijo de mi padre, delicado y único delante de mi madre. Y él me enseñaba, y me decía: retenga tu corazón mis razones, guarda mis mandamientos, y vivirás." (Pr 4:1 al 4)
"El hijo sabio alegra al padre, pero el hijo necio es tristeza de su madre." (Pr 10:1)
"Mucho se alegrará el padre del justo, y el que engendra sabio se gozará con él. Alégrense tu padre y tu madre, y gócese la que te dio a luz." (Pr 23:24-25)
"¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué, pues, nos portamos deslealmente el uno contra el otro, profanando el pacto de nuestros padres?" (Mal 2:10)
"Para que seáis, hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre los malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto." (Mt 5:45-48)
"Mas tú, cuando ores, entraen tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre."
(Mt 6:6-9)
"Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?" (Mt 7:11)
"No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos." (Mt 7:21)
"A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.
Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré  delante de mi Padre que está en los cielos." (Mt 10:32-33)
"En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y la revelaste a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó. Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar."
(Mt 11:25-26-27)
"Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana y madre." (Mt 12:50)
"Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras." (Mt 16:27)
"Por tanto, id, y haced dicípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del hijo, y del Espíritu Santo." (Mt 28:19)

jueves, 18 de junio de 2015

TIEMPO






 "Puesto que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso, ¿Po qué los que le conocen no ven sus días? ((Job 24:1)
"Mas yo en tí confío, oh Jehová; digo: tu eres mi Dios. En tu mano están mis tiempos;líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores. Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo; sálvame por tu misericordia." (Sal 31:14-15-16)
"Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca. En Jehová se gloriará mi alma; lo oirán los mansos, y se alegrarán." (Sal 34:1-2)
"El hombre se alegra con la respuesta de su boca; y la palabra a su tiempo, ¡cúan buena es!(Pr 15:23)
TODO TIENE SU TIEMPO
"Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reir; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz." (Ec 3:1 al 8)




"Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios. Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiermpo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados." (Is 40:1-2)
"Vinieron los fariceos y los saduceos para tentarle, y le pidieron que les mostrase señal del cielo.
Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles.
Y por la mañana: hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!" (Mt 16:1-2-3)
"El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los dicípulos Jesús, diciendole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comamos la pascua?
Y él dijo:  Id a la ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa celebraré la pascua con mis dicípulos. Y los dicípulos hicieron como Jesús les mandó, y preperaron la pascua." (Mt 26:17-18-19)
"El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aún los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.
Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuando será el tiempo." (Mr 13:31-32-32)
"Y le preguntaron diciendo: Maestro, ¿cuando será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas estén para suceder?
El entonces dijo: Mirad que no seáis engañado; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo, y: El tiempo está cerca. Mas no vayáis en pos de ellos.
Y cuando oigáis de guerra y de sediciones, no os alarméis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero; pero el fin no será inmediatamente." (Lc 21:7-8-9)
"Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo que hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muestrános el Padre?" (Jn 14:9)
"Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?
Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad." (Hch 1:6-7)
"Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz." (Ro 13:11-12)
"Pero cuandovino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos."
(Gá 4:4-5)
"Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como abios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor." (Ef 5:15-16-17)
"Pero acerca de los tiempos y de las ocaciones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche"
(1 Ts 5:1-2)
"Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende,exorta con toda paciencia y doctrina"  (2 Ti 4:1-2)